Neologismo con el que se designa el fenómeno moderno de la conversión en públicos de asuntos que hasta hace poco tiempo eran privados, o sea de imcumbencia exclusiva de las personas. Esto ha ocurrido por el crecimiento del tamaño de las sociedades y por la complicación de sus tareas de gobierno y organización. Muchas de las cuestiones que estaban libradas enteramente a los designios de la voluntad privada se han convertido en materia de preocupación pública porque inciden en la organización social. Este es el proceso denominado de publificación de asuntos que antes estaban sujetos exclusivamente a la autonomía de la voluntad de los individuos y de las corporaciones privadas.
Para citar un ejemplo: la procreación, esto es, el número de hijos que cada pareja desea tener, es hoy objeto de interés general. Ha dejado de pertenecer exclusivamente al ámbito privado de las personas y se ha convertido en un problema que interesa a la sociedad. Lo mismo puede decirse de la protección de la naturaleza y de otras tantas cuestiones que hasta hace muy poco tiempo sólo incumbían a la voluntad particular.
La masificación de las sociedades demanda crecientes reglamentaciones jurídicas para mantener la cohesión y disciplina sociales. El grupo impone inevitablemente restricciones al ejercicio de los derechos individuales. Esto resulta ineludible. La legislación amplía sus regulaciones al ritmo del crecimiento de la población. Mientras más grande es una sociedad más intrincadas son sus normativas jurídicas. Esto ha dado por resultado el proceso de publificación de muchos asuntos, es decir, la conversión en públicas o de interés público de cuestiones que hasta hace poco eran totalmente privadas. Lo cual supone también una reducción de los espacios de libertad de las personas. La necesidad de crear nuevas normas jurídicas, que penetren en los intersticios de la estructura social, guarda una relación directamente proporcional con el crecimiento de la población y con la complejidad de los asuntos públicos. No hay manera de evitarlo. Hace cien o más años las cosas eran mucho más simples. Pero la necesidad de regimentar grandes masas, de satisfacer sus demandas, de atender sus necesidades y de establecer los indispensables equilibrios interpersonales complica no sólo las tareas de gobierno sino, en general, la organización de la sociedad. Todo lo cual contribuye a coartar la libertad de los individuos y a despersonalizar su existencia. Cosa que ocurre acusadamente en la >sociedad de masas.