Es la conversión del pequeño burgués o del proletario en gran >burgués. Burgués fue originalmente el habitante del burgus, que así se llamaba la pequeña ciudad medieval en la que solían vivir los comerciantes, los intelectuales y los hombres de profesiones u oficios independientes, que constituyeron la burguesía original.
Con su trabajo ellos adquirieron riqueza e influencia en la sociedad. Generaron un estilo de vida, una manera de ser y una mentalidad propios, que constituyen el burguesismo, o sea una peculiar concepción del mundo, con sus singulares valores y sentido de la vida. A partir de eso se suele hablar de “vida burguesa”, “arte burgués” e incluso, con impropiedad y todo, de “democracia burguesa”. Convertida en clase dominante, la burguesía —que en el pasado había sido ardientemente revolucionaria— se convirtió en conservadora. Su actual filosofía de la vida es que nada cambie, que todo siga igual, que se mantenga intocado el orden de cosas social que es tan generoso en privilegios para ella.
Esto dio lugar a que la palabra burgués significara hombre adinerado, amante de las comodidades, de mentalidad conservadora, satisfecho de su suerte, desconfiado del cambio.
Hoy se usa el término “aburguesamiento”, en forma despectiva, para significar el proceso de “conservatización” de una persona que antes profesaba ideas progresistas, cuyo cambio de mentalidad suele ir acompañada del amor por el dinero y las comodidades propias de la burguesía.