"yippies"

                 Fueron en los años 60 del siglo anterior jóvenes rebeldes norteamericanos que, al igual que otros grupos radicales pacifistas  —como Chicago Seven y Students for a Democratic Society (SDS)—,  eran profundamente anticapitalistas, contrarios a la guerra y postulaban la libertad para los negros, el pleno empleo, la eliminación de la polución, el control de la natalidad, el aborto, la promoción de las artes, la legalización de las drogas y el desarme de la policía. Cumplieron una intensa actividad en contra de la guerra de Vietnam, especialmente en los campus universitarios de Michigan, Berkeley y Columbia. En sus luchas solían exhibir la efigie del Che Guevara.  

                 La palabra yippie se formó como acrónimo de Youth International Party, que fue un partido político de ficción fundado por Abbie Hoffman y Jerry Rubin, dos jóvenes violentos de ideas anarquistas, aunque en realidad más que un partido político era un grupo teatral anarquista.

                 Los yippies, junto con otros grupos pacifistas y activistas de los derechos civiles, movilizaron masas y promovieron una abierta lucha contra la guerra de Vietnam. Atacaron los símbolos del capitalismo norteamericano y produjeron graves incidentes y desórdenes. Tuvieron una notable creatividad y talento para la publicidad. Hicieron espectaculares actos para lograr visibilidad pública. Un día irrumpieron en la Bolsa de Valores de Nueva York y desde sus balcones echaron a la sala billetes de un dólar e interrumpieron el trabajo de los corredores de bolsa, que se disputaban los billetes que caían sobre sus cabezas. La institución quedó en ridículo. En otra ocasión, Jerry Rubin se presentó en una reunión de la House un-American Activities Committee disfrazado de Santa Claus. En agosto de 1968 los lídres yippies organizaron una poderosa y agresiva manifestación contra la convención nacional del Partido Demócrata norteamericano en Chicago. Su protesta estaba principalmente dirigida contra la candidatura presidencial de Hubert Humphrey, quien respaldaba la política del presidente Lyndon Johnson en Vietnam. Vietnam era por esa época el tema contencioso fundamental. Como resultado de los violentos choques contra la policía durante varios días de disturbios resultaron 119 gendarmes y 110 manifestantes heridos o golpeados y 589 arrestados. Hoffman, que había pronunciado inflamados discursos e instigado a la multitud para que asaltara la convención, fue detenido, enjuiciado y condenado a cinco años de prisión. Pero, con su gran capacidad histriónica, aprovechó el juicio para combatir al establishment: compareció ante la corte vestido con una toga sobre un uniforme de policía, para significar que el sistema judicial norteamericano no era otra cosa que un brazo policial y represivo del capitalismo.

                 Los yippies representaron una <contracultura, o sea una agresión contra los valores de la cultura dominante. Fue una contracultura adversa al <establishment. Hoffman sostenía que la lucha no era entre clases sociales, como afirmaban los marxistas, sino entre edades y que, consecuentemente, el “motor” de la historia era la edad y no la clase social.

                 Bajo esta tesis, los yippies extremistas formaron un movimiento disidente denominado zippies  —cuyo lema era: “nunca confíes en nadie mayor de 30” (never trust anyone over 30)—,  que se rebeló contra los líderes Hoffman y Rubin, que sobrepasaban esa edad.

 
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