yanqui

            Viene del inglés yankee, palabra con la que se designaba, antes de la revolución de la independencia en 1776, a las personas pertenecientes a cualquiera de los seis estados de Nueva Inglaterra, en el norte de Estados Unidos: Maine, New Hampshire, Vermont, Massachusetts, Rhode Island y Connecticut.

            Pero el origen de la palabra yankee se pierde en las brumas de la historia. Su procedencia etimológica no está clara aunque existen varias referencias históricas. Hay quienes piensan que ella pudo haberse originado en la voz holandesa yanke, diminutivo de John (nombre muy común en la Nueva Inglaterra de ese tiempo), con que los holandeses de Manhattan designaban a los ingleses de Connecticut; algunos creen que ella viene de yengee, que fue la mala pronunciación india de english en Massachusetts, cosa que pudo ocurrir en el siglo XVII; y otros sostienen que los indios norteamericanos pronunciaban mal la palabra francesa anglais, que significaba “inglés”, de donde resultó la palabra yankee, que fue tomada por los soldados británicos de la época para referirse en forma despectiva a los colonos norteamericanos, a quienes consideraban zafios, rústicos y pueblerinos; y los colonos, lejos de ofenderse, acogieron la palabra para referirse a sí mismos.

            Se afirma que en 1775, cuando las batallas de Lexington y Concord señalaban el inicio de la Guerra de la Independencia de las colonias norteamericanas, se escuchó la tonada “Yankee Doodle”  —una de cuyas letras se atribuye al cirujano Richard Shuckburgh del ejército británico—,  que se convirtió en el canto de guerra de los soldados de George Washington, quienes la entonaban cuando marchaban a los campos de batalla y la volvieron a entonar más tarde, en el acto de rendición del ejército británico de Lord Cornwallis ante las fuerzas norteamericanas de George Washington en Yorktown, 1781, cuando las bandas de música de los vencedores hicieron sonar el “Yankee Doodle”.

            Pero esta canción, que llegó a identificarse tanto con los norteamericanos, solía cantarse en Inglaterra desde los tiempos de la reina Isabel I, en el siglo XVI. Y las tropas monárquicas inglesas del rey Carlos I la cantaban a mediados del siglo XVII en tono de burla contra el líder revolucionario de los puritanos Oliverio Cromwell, que después se alzó en armas en 1642, derrocó la monarquía y dispuso la ejecución de Carlos I.

            Dos décadas más tarde la canción atravesó el Atlántico y fue cantada en América del Norte por los oficiales británicos para burlarse de los desorganizados colonos norteamericanos de Nueva Inglaterra  —a quienes llamaban yankees—  que combatieron a su servicio contra los franceses y sus aliados indios por el dominio colonial en 1689.

            No dejó de ser curioso el hecho de que el “Yankee Doodle” pasó de canción de burla contra los colonos norteamericanos a himno emblemático de éstos durante la guerra emancipadora de las trece colonias inglesas.

            Durante la Guerra de Secesión (1861-1865), que enfrentó a los estados del norte contra los del sur, se llamó yankees a los hombres y soldados norteños, con una gran carga de odio generada por los horrores de la <guerra civil norteamericana. En el curso de la primera y segunda guerras mundiales se solía llamar en todo el mundo yanks o yankees a las tropas norteamericanas desplegadas en los campos de batalla. Una canción popular compuesta en 1917 por George M. Cohan tenía una estrofa que decía: “¡Ahí vienen los yankees!” Hoy, por extensión, se llama yanqui a los naturales de los Estados Unidos de América y la palabra suele tener connotaciones despectivas cuando la usan los latinoamericanos. Yanqui es, según la tercera acepción del diccionario castellano, sinónimo de estadounidense, aunque el poeta neoyorquino Elwyn B. White (1899-1985) escribió con ironía: “Para los extranjeros, un yanqui es un estadounidense. Para los estadounidenses, un yanqui es un norteño. Para un norteño, un yanqui es alguien del Este. Para alguien del Este, un yanqui es alguien de Nueva Inglaterra. Para alguien de Nueva Inglaterra, un yanqui es un vermonteño. Y, en Vermont, un yanqui es alguien que come pastel en el desayuno.”

 
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