precio

            Digo, provisionalmente, que el precio es la expresión monetaria del >valor. Surgió cuando, con la invención del <dinero, la economía de trueque dio paso a la economía monetaria y empezó a tasarse el valor de las cosas en términos dinerarios. La noción de precio está, por tanto, inseparablemente ligada a la economía monetaria. En la primitiva economía de trueque no existió la noción del precio. Las cosas entonces tuvieron paridad o equivalencia con otras con las que se canjeaban, pero no precio. Un saco de trigo equivalía a determinada cantidad de tejidos. Una pierna de cerdo se cambiaba por tantas unidades de tubérculos. Este era el trueque. El precio vino después, cuando se inventó el <dinero como medida del valor y medio de pago, y desde entonces está ligado inseparablemente a la economía monetaria.

            Hay diversas teorías del precio y distintos mecanismos para fijarlo según las <ideologías políticas. La noción de precio, en el sistema capitalista, que es donde encontró su máximo esplendor, surgió desde el momento en que se destinó una cosa al intercambio, esto es, a la venta en el mercado. Desde ese momento empezó a funcionar, en la libre concurrencia del sistema capitalista, el mecanismo de fijación de precios por acción de la ley de la oferta y la demanda.

            En los sistemas de economía estatificada, es la autoridad política la que fija el precio de los bienes y servicios. El precio, por consiguiente, no es en ellos un acto comercial sino un acto de autoridad.

            Y en los sistemas de <economía mixta el precio resulta de la combinación de las fuerzas mercantiles y de la intervención reguladora de la autoridad pública, que interfiere el mercado para corregir las deformaciones causadas por la falta de elasticidad de la oferta o la demanda o por la manipulación monopolista u oligopólica y para precautelar de esta manera los intereses de los consumidores.

            La economía tiene cuatro grandes precios: el precio del trabajo que es el salario, el precio del dinero que es el tipo de interés, el precio de la moneda extranjera que es el tipo de cambio y el precio de los bienes y servicios.

            Las ideologías que se alimentan en el abrevadero liberal y neoliberal sostienen que esos precios deben ser fijados por las leyes del mercado. Las ideologías socialistas, aunque con grandes e irreductibles diferencias entre sí, postulan que compete a la autoridad pública el señalamiento de ellos, puesto que constituyen un mecanismo de conducción de la economía.

            De cualquier manera, como el precio es la expresión monetaria del valor, no se puede dejar de considerar la importancia que éste tiene en la formación del aquél. Esto introduce una gran carga de incertidumbre en el tema, porque la noción del <valor varía grandemente de una doctrina política a otra.

            De allí surgen las diferentes teorías del precio.

            La teoría clásica funda el precio en la confrontación de la oferta y la demanda de bienes y servicios en el mercado. La fijación del precio, para ella, es un acto esencialmente mercantil. El precio es una ponderación del valor de uso y del valor de cambio de una mercancía en el mercado. Son irrelevantes la cantidad de trabajo que ella contenga, los costes de producción y otros factores. Lo decisorio es la importancia que un bien tiene para los compradores en un momento dado y en determinadas circunstancias. Aquí gravitan factores no sólo objetivos  —la necesidad real de un bien—  sino también subjetivos  —el “ansia” de consumo, con frecuencia espoleada por la publicidad—,  que llevan al comprador a pagar “el precio que sea” por un bien o un servicio que cree necesitar. Esto se articula con la disponibilidad de ellos en el mercado. Si los bienes o servicios son escasos, su precio tiende a subir, pero si la oferta es abundante, el precio bajará. Incluso podrá colocarse debajo de su precio de costo, es decir, de lo que costó producirlos. Esa es, simplificando las cosas y prescindiendo de variantes y matices, la teoría del precio en el sistema capitalista de mercado.

            La teoría marxista del precio es diferente. Ella se funda en su teoría del valor. Las cosas valen porque encierran trabajo humano. El >valor guarda directa relación con el cúmulo de esfuerzos humanos cristalizados en una mercancía. El precio, para la teoría marxista, es la expresión monetaria de ese valor. Precio y valor no son lo mismo. El precio no da valor a las cosas sino que se limita a expresar, en términos de dinero, el valor de ellas, según el grado de trabajo humano que contengan.

 
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