participación

            Esta palabra tiene interés en la vida política en la medida en que es el ingrediente más importante de la democracia. La <democracia es, por definición, un sistema participativo y, dependiendo del punto de vista ideológico, esa participación puede comprender solamente el elemento político de la actividad humana o puede extenderse también al económico y al social.

            La participación es adicionalmente un importante componente del <desarrollo humano porque permite la propia realización de las capacidades, vocaciones y aptitudes de cada persona.

            Entendida como elemento esencial del sistema democrático, la participación convierte a todos los individuos y a la comunidad política, en su conjunto, en protagonistas de los diversos procesos sociales. Todos deben intervenir estrechamente en las actividades económicas, políticas y culturales de la vida del grupo. Este protagonismo marca el mayor o menor avance de la democracia en una determinada sociedad.

            Hay muy variadas formas, niveles y grados de participación. Lo importante es que cada persona aporte con todo su potencial de conocimientos y de esfuerzos a la vida social. Cada ser humano puede ser, en el proceso económico, un empresario, profesional, empleado o trabajador. En el mercado es siempre un productor y un consumidor de bienes y servicios. En la vida social es miembro de una familia y de grupos de interés especiales. En el quehacer político de la comunidad es un ciudadano, un elector, un afiliado o un <militante de un >partido político, o es funcionario público, periodista, magistrado o miembro de un <grupo de presión o de un <grupo de tensión. La vida pública ofrece muchas opciones y posibilidades de participación. Igual la vida cultural. En ella se abren horizontes amplios en las ciencias, las artes, las letras, el folclore, el deporte. En las sociedades pluriculturales, las comunidades deben afirmar sus valores antropológicos y participar con ellos para enriquecer los de la sociedad.

            La democracia es la conjugación del verbo participar en todos sus modos, tiempos, números y personas. Reconoce a los ciudadanos el derecho a tomar parte en la vida política del Estado en diversas formas. El >sufragio es una de ellas, a través de la cual los ciudadanos pueden ejercer su derecho de iniciativa popular para presentar al parlamento proyectos de ley, pueden elegir gobernantes o decidir plebiscitariamente o por vía de un referéndum asuntos importantes de la vida comunitaria. Pueden también procesar y dar fuerza a sus criterios sobre la vida política a través de la oinión pública, los partidos políticos, los grupos de presión o los grupos de tensión, que son otras tantas formas de organización de los ciudadanos para aumentar el peso específico de su voluntad en relación con los asuntos públicos.

           Para decirlo en otras palabras, la sustancia de la democracia es la participación. Por eso resulta un pleonasmo aquello de “democracia participativa” que por allí se dice. La democracia es participativa o no es democracia. La participación popular es la esencia misma de la democracia.

 
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