gerrymander

             Es una vieja palabra de la jerga política norteamericana, acuñada en 1812 , con la que se suelen designar las maquinaciones habilidosas y sutiles pero tramposas en los procesos eleccionarios.

             Elbridge Gerry (1744-1814) fue un importante político estadounidense y Vicepresidente de Estados Unidos. Como gobernador de Massachusetts, para sacar ventaja en favor de su partido, modificó las fronteras de algunas circunscripciones electorales de su estado de modo de transferir miles de votos conservadores de una de ellas a la otra y cambiar así la mayoría. Eso ocurrió en 1812.  La historia  fue  que  el  partido  del  gobernador  —el Democratic-Republican Party—,  que estaba en el poder en Massachusetts ese año, tenía muy pocas probabilidades de mantenerse en él en las próximas elecciones y que, en tales circunstancias, Gerry expidió un decreto para modificar los distritos de la elección senatorial.

             A partir de ese episodio se acuñó la palabra inglesa gerrymander para denotar el acto de diagramar o delinear irregularmente distritos electorales con el fin de modificar la correlación de fuerzas y dar una desleal ventaja a un partido o grupo político, o, en general, para referirse a maniobras electorales fraudulentas.

             El origen del vocablo es muy curioso. Se formó de la unión del apellido Gerry del gobernador de Massachusetts con la segunda mitad de la palabra salamander (que significa salamandra), en forma de acrónimo. ¿La razón? Porque el malhumorado editor del "Centinel" descubrió que el mapa de los distritos electorales de su estado modificado por el gobernador Gerry  —Salisbury, Amesbury, Haverhill, Methuen, Andover, Middleton, Lynnfield, Danvers, Lynn, Salem, Marble Head y Chelsea—  presentaba la forma de una salamandra, o sea del anfibio urodelo de unos 20 centímetros de largo, luenga cola, color negro con manchas amarillas. El caricaturista Gilbert Stuart se encargó de graficar el mapa, agregándole cabeza, brazos, cola y garras. Quedó así configurada la salamandra. Y entonces el editor exclamó: "better say gerrymander". 

             Fueron los opositores políticos del gobernador los que se encargaron de popularizar la palabra y desde hace más de dos siglos el sustantivo gerrymander y el verbo gerrymandering tienen en la jerga política norteamericana connotaciones negativas de cosa electoral torcida y desleal. La palabra incluso incursionó en Francia, donde también se la utilizó para designar casos de modificación artificial de circunscripciones electorales ocurridos en algunos distritos durante la III y la IV Repúblicas.

 

 
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