civilismo

          La palabra “civil”, proveniente del latín civilis, aparece en nuestra lengua por primera vez en el "Diccionario de Autoridades" compuesto en 1726 por la Real Academia Española y dedicado al rey Felipe V, con tres significaciones distintas: la primera, “lo que toca y pertenece al derecho de ciudad y de sus moradores y ciudadanos”; la segunda, “en el estilo forense es todo aquello que principal o accesoriamente pertenece a la justicia en orden a intereses particulares, como de hacienda, jurisdicción, o privilegio, o costas y daños”; y la tercera, “en su recto significado vale sociable, urbano, cortés, político y de prendas propias de ciudadano”.

          Es obvio que la significación que aquí nos interesa es la primera.

          Aunque no está incorporada al diccionario castellano, usualmente se entiende la palabra civilismo en contraposición a >militarismo y a >gobierno de facto. Civilismo es el régimen político inspirado y dirigido por elementos civiles que han sido elegidos por el pueblo. Es un régimen sometido al Derecho y respetuoso de las libertades. Se entiende también por civilismo el movimiento o la tendencia a favorecer esta clase de gobiernos.

          Una dictadura, aunque sea ejercida por civiles, no es un régimen civilista porque no está sometido a las normas constitucionales y legales del Estado y este es un requisito esencial de ese tipo de regímenes políticos.

          Civilismo no es lo mismo que civismo, que es el celo por las instituciones y los intereses del Estado.

 
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